Cuando llegué a Sevilla descubrí que el pádel era una excusa para conocer gente, para charlar un rato después de los partidos y tomarnos una cervecita entre amigos.
Recuerdo cuando Alberto me dijo un día que su pediatra jugaba al pádel y que íbamos a quedar para echar un partido. ¡Qué bien! Conoceremos a alguien más, pensé. Pero, no fue así. No era alguien más. Esa persona era Javier. Era la persona con la que todos conectamos al instante. Tenía una sonrisa permanente que contagiaba a todos los que estábamos a su alrededor. No la perdía ni cuando le hacías una dejada, ni cuando durante un partido le dabas un pelotazo por lances del juego, ni … nunca. Siempre alegre. Siempre animando a su compañera o compañero de juego. Y siempre bromeando con los contrarios.
Nos informó de su cáncer con la tranquilidad con la que te contaba las cosas importantes. Pero, a su vez, nos tranquilizaba explicándonos las ganas que tenía de disfrutar los momentos en los que la puñetera enfermedad le permitiese.
Antes de empezar nuestro torneo matinal de este año, le llamamos porque nos apetecía mucho verle, pero pensando que no estaría con muchas fuerzas para participar. “Claro que me apunto”, nos dijo. Fue una alegría para todos poder disfrutar de su compañía durante varios partidos. Al final, tuvo que dejarlo porque los tratamientos a los que se sometía eran demasiado exigentes con su cuerpo y ya no se sentía con fuerzas.
Hoy, he recibido la llamada que no quería recibir. La que ninguno de nosotros queríamos recibir. Javier nos había dejado. El cielo ha ganado a un jugador de pádel y nosotros hemos perdido a un amigo.
Descansa en paz, Doctor Maligno











¡Tanto tiempo sin ver esta página a la que tanto quiero! y cuando vuelvo a verla “en activo” es para algo tan triste…! Habíamos estado hablando de retomar el torneo,y terminarlo a partir del 1 de octubre y pregunté por Javier,claro.Las noticias eran contradictorias,unas decían que no estaba bien,pero a otras les habían dicho que estaba mucho mejor….Al final,la realidad se ha impuesto y ayer supimos que aunque ha luchado hasta el final,no ha podido ser.
Es increíble pensar que estaba jugando hasta hace pocos meses y ¡ganando con Teresa! y ahora…
Desde aquí,me gustaria mandarle un beso muy fuerte a su familia y por supuesto a él y darle las gracias a Héctor porque lo que ha escrito me ha llegado al alma…Besos a todos
Por: sol el 20 septiembre 2011
a las 12:13
Soy hermano de Francisco Javier ( como nosotros lo llamamos) y quiero agradecer tus palabras y tus recuerdos, ya que efectivamente era como lo habeis definido Hector y tú, incluso os habeis quedado un poquito cortos. Creo ser un portador de toda mi familia cuando en su nombre os agradezco todos vuestros recuerdos y vuestro cariño,de forma que muchisimas gracias por todo.Paloma, esto tambien te incluye.
Por cierto me gustaría disponer de un ejemplar de esta revista, ¿podrías decirme como?, te doy mi e.mail: igarciag@fraternidad.com. Gracias de nuevo
Por: Ignacio Garcia Govantes el 2 noviembre 2011
a las 7:37
Emocionada…
Por: Paloma el 20 septiembre 2011
a las 13:50